Fumando de Madrid a La Habana.
Recientemente Ruyman de Bajocoste.com ha regresado de un viaje a Cuba y le he pedido prestada su anécdota "Fumando de Madrid a La Habana" .
La anédota además de lo graciosa que pueda resultar nos muestra una faceta de las autoridades cubanas cuando el comandante de la tripulación le dice al pasajero"que las autoridades cubanas no tienen nada que ver con la autoridades Espannolas,que puede ver envuelto en una situación muy grave.."
La Realidad es que uno de los momento más difíciles cuando se llega a Cuba es pasar inmigración pues la mayoría de los que allí trabajan no son muy sociables que digamos,se demoran revisando de arriba abajo su pasaporte,la foto etc(esto era así antes de los antentados del 11 de sep)por lo que la mayoría de la veces se forman largas y desesperadas colas(filas) de turistas y viajeros que cansados en muchos casos depués de un largo viaje, dudan si han llegado al país donde se dice que la alegría sale por los poros.
En fin que esta es la anécdota:
"En este último vuelo que he cogido -Madrid a La Habana- se montó un pequeño show dentro del avión, al haber cogido la tripulación a un pasajero fumando en el lavabo.Al ser un pasajero de la misma fila en la que estaba yo, vi como empezaba una discusión en el que el pasajero venía a su asiento con cara de asustado del lavabo.
Se sienta. Y aparece un azafato de vuelo.Azafato (estaba excitado): Acaba de poner en riesgo la seguridad del vuelo. Lo que acaba de hacer está muy mal; ha fumado en el avión, está prohibido. Las alarmas han sonado.
Pasajero: ¿Cómo?
Azafato: Señor, enséñeme su número de su asiento para poder cerciorarme de que es usted el mismo que señala la asignación del embarque.
Pasajero: Usted no puede acusarme de nada. Yo no se nada.... ¿Pero dónde está la colilla? Usted no puede acusarme de haber fumado así por así. Le voy a denunciar por agresión verbal.(En este momento a mí amigo y a mi nos dio un ataque de risa; sorry, por lo de agresión verbal).
Azafato: La alarma del lavabo se ha activado. Usted ha fumado.Pasajero: ¿Dónde está la colilla? Cuando baje hablaré con la embajada española. Le voy a denunciar, déme sus datos.(Y así durante 10 minutos, con la tensión cada vez más en aumento).Hasta que aparecen dos o tres azafatas más (algunas llegaron para meter más lucha, como diría los cubanos, ya que esa parte del avión ya estaba entre asustada y preocupada), y el azafato se va a buscar al comandante. Y regresa con él.
Comandante de la nave (entre serio y preocupado): Señor, le ruego que facilite sus datos. La alarma ha sonado, procuremos que esto acabe aquí. Le aseguro que las autoridades cubanas no tienen nada de parecido con las autoridades españolas. Puede verse envuelto en una situación muy grave. Sólo debe de dar su tarjeta de embarque.
Yo a mi amigo: ¿Y este? (sorry, me acorde de la aerofobia de repente). ¿No debe estar en la cabina al lado del mando?
Mi amigo: Tranquilo... (y se partía de risa al ver que encima yo ahora, empezaba con mis cosas).
Eso si, si el pasajero sigue con el nerviosismo y sigue encarándose [...].Terminó que lo de la autoridad cubana hizo deponer la actitud del pasajero, a lo que actuó en consecuencia dando sus datos y el piloto-comandante a pilotar. Fue 2 minutos. Al pasajero no se le denunció puesto que fui hacia él a la recogida de las maletas a preguntarle y así me lo dijo.Se hizo de la vista gorda."(Olvidò el incidente a propósito).






