lunes, octubre 23, 2006

"Final,en los paisajes tropicales de Cuba"


.....Llegamos a la autopista, giramos hacia La Habana, nuestra plática se embellecía con los colores cálidos de los paisajes tropicales de Cuba. En el horizonte de este inmenso mar de asfalto se perdían los autos.

No se ven personas en el camino, se ven pocos transportes urbanos y sí muchos carros para el turismo.

El sol cae tan apresuradamente como la gasolina de nuestro económico auto, las cosas se empiezan a tornar como el paisaje tropical dejado atrás, gris(ver foto). No se puede ver ninguna gasolinera, la autopista quiere sumergir este carro, es una insensatez del gobierno, después de ofrecerle mil y un detalles de su isla, y exigirle llenar el tanque de gasolina con combustible especial(más caro), lo deja a uno a la deriva en la autopista sin mayor información vial, sin salida, sin gasolina y con pueblos que aunque existe el cubanismo no existe una gasolinera.

Por suerte mi acompañante reconoce una entrada, a un pueblo llamado San José de las Lajas, subimos el puente entramos a la civilización. El auto pide auxilio y nuestra próxima idea es llegar a La Habana, encontramos una gasolinera donde el cubano común sacia la sed de su auto, echamos lo suficiente para llegar a la capital que debería estar cerca.

Con cierta tranquilidad se decidió dejar en el abandono aquella desolada autopista, seguimos por la antigua carretera que atravesaría el municipio de El Cotorro, por lo que entendí estamos cerca de La Habana.

En el camino entramos de nuevo a una gasolinera correcta y después de ver un movimiento extraño entre los empleados, llenamos a medio tanque, y la pregunta es si no se habrán equivocado de combustible pues salió más económico, si es así, no es nuestro problema pues es una gasolinera especial.

Llegamos a La Habana, llegamos al Malecón, dejamos el carro en el parqueo y atravesamos una puerta, donde en la mesa nos esperaba una cena con la calidéz cubana.

Y así llega el final de mi estadía en los paisajes tropicales de Cuba. Una isla donde se engrandece el alma y se pierde el cuerpo. Donde se puede encontrar una mano amiga olvidándose de los extremistas que buscan guerra. No se puede olvidar que en esta isla también se vive una guerra entre la verdad del cubano y el teatro que forma el gobierno "comunista".

Ha sido una experiencia inolvidable el aventurarse por tierras desconocidas y cabalgar entre el campo perdido en el océano. Quizás en otra oportunidad venga y busque el otro extremo de la Isla, allá por Santiago de Cuba, Camaguey, etc. Me marcho, llevándome un pequeño recuerdo de esta sangre cubana, que toda la vida me recordará lo maravilloso del Caribe,lo maravilloso de los paisajes tropicales, y que aún cuando la marea es alta se puede salir a ver el sol de cada día.

Carlos Flores; frosal21[at]yahoo.com

viernes, octubre 20, 2006

Cienfuegos,Cienfuegos.


Hola soy Carlos ,hoy continúo relatándote mi viaje a Cienfuegos, la bién llamada Perla del Caribe y dada la extesión de los atículos,para no aburrirte lo hemos dividido en cuatro etapas y no tres como habíamos dicho.

...Una vez mas la idiosincrasia del cubano se hizo patente y en semáforo fui abordado por varios jóvenes esta vez me ofrecían ayuda sin yo pedírsela. Que raro. Sin embargo no era solo ayuda lo que me ofrecían sino que era parte de su trabajo, hacerle publicidad a unos pequeños restaurantes privados que en Cuba le llaman Paladares (el nombre no es original, salio de la famosa novela brasileña "Vale todo"). Si aceptaba ir a uno ellos cobrarían su comisión.


Como era de esperar acepte pues fueron tres horas de camino durante las cuales solo tome unos sorbos de la coca cola cubana allí llamada tukola, bueno no es ni parecida a la coca cola pero es una gaseosa y fría y teniendo en cuenta el calor, que importancia tiene la marca.

Comer un poco, algo ligero de buen precio, me parecía tentador, al entrar al pequeño restaurante me percate que había una familia de cubanos, algo raro, pero observándolos analice que aquellos quizás viven en la pequeña Havana (Miami), y tienen el orgullo de venir a su tierra, invitar a su sangre y sonreírle cínicamente al responsable de su partida, y aunque el gobierno nunca pierde, estos cubanos están dispuestos a ayudar a este tipo de restaurantes privados, pues aun cuando no venden nada tienen la obligación de pagar un impuesto no equivalente a sus ventas, si no aun porcentaje establecido, muy alto por cierto, así como el precio que tuvieron que pagar por el apoyo a un régimen no estratégico.


A diferencia de aquellos restaurantes del gobierno, los trabajadores nos atendieron bien, siempre atentos a si se nos ofrecía algo mas, con una sonrisa nos llevaban los alimentos, así da gusto comer. Comimos hasta más no poder y al terminar, nos dirigimos hacia la bahía y luego al paseo del Prado, que según las guías publicitarias por internet es el más grande que el de La Habana.

De nueva cuenta existe una magia que me envuelve en cada calle de Cienfuegos, si se tiene imaginación y se despeja la mente se puede vivir en aquella época dorada de Cuba, cuando las grandes voces tenían su espejo en cada punto de partida del mar, grandes construcciones con cierta altivez y belleza, que por el momento se han convertido en la nostalgia de los ancianos que caminan reviviendo quizá, una vida con dignidad. Mientras estas casas se arrodillan en el suelo por falta de mantenimiento, a su lado se levantan grandes construcciones cuadradas de hoteles extraños a la inversión del cubano. Así que cuando el magnate extranjero se limpia las manos con seda comprada con las ganancias de estos hoteles el cubano se limpia los cayos provocados por el chapeo, con el viejo pañuelo que su padre le heredo o que por sus ingenios y belleza corporal pudo comprar.

Caminando por el paseo llegando al parque central, decidí descansar y otra vez volver a pasar por el paseo, encontrándome con Beny Moré, a quien le pedí un momento de su tiempo para grabar este recuerdo tan grato. Por estar cerca al mar, partimos hacia allá, según la información estaríamos en 30 minutos, la pregunta era como salir de Cienfuegos y tomar el camino correcto. Robándome la idea de llevar a alguien, en un semáforo una señora muy graciosa me pidió botella hacia la salida de Cienfuegos donde se encontraba un cruce y este me llevaría al mar nuevamente . Y así paso, 30 minutos después estaba viendo un mar, que no tiene las características ni la belleza del que se encuentra al otro lado de la isla, pero necesitaba un baño de agua salá.
El pequeño lugar donde se puede disfrutar de las aguas mansas del mar Caribe, se llama Pasacaballo, como de costumbre ninguna señalización, es curioso que teniendo una gran empresa donde se renta autos no se tiene un poco de conciencia para conducir al piloto por medio de señalizaciones. Tomando un camino al azar llegamos al hotel, con la necesidad de tomar un par de cervezas con su "botana" y el baño respectivo. Para mi sorpresa, bueno allí nada es sorpresa, en la entrada nos preguntaron si se nos ofrecía algo, nosotros dijimos nuestro deseo, y como el genio no había salido de una botella, los deseos fueron denegados, alegando que era un hotel todo incluido, que era imposible entrar y si teníamos ganas de bañarnos en el mar, debíamos entrar en la entrada publica que esta a la par del hotel. Después de tener una pequeña discusión pues el genio del hotel nos había tratado como si fuéramos personas incapaces de pagar una cerveza decidimos tranquilizarnos en la playa.


Para no dejar la costumbre a un lado, la entrada a la playa es tan estrecha y el camino de arcilla, que si llueve el carro se atasca, con cierta frustración nos dimos un chapuzón y entre platica y platica nos pareció que la persona responsable de los hoteles no tiene ni la mas mínima idea de un negocio prospero pues no les costaba nada dejarnos entrar, cobrarnos la entrada las cervezas y las botanas, una ganancia extra no les causaría daño alguno, pero como hay que cumplir ordenes no estratégicas, tienen que seguir pasando penas y limpiando el camino que sus "jefes" usan.

Al final las nubes tornaron el paisaje tropical gris y tuvimos que irnos de allí, antes de que tuviéramos empujar el auto atascado. El viaje de aventura llegaba a su fin, nuestro retorno a La Habana, a escuchar al sonero cantar y al santero sanar. Observamos el tanque casi lleno no teníamos ninguna pena, pues en todas la autopistas del mundo hay gasolineras cada ciertos tramos para abastecer los tanques exhaustos y de paso ofrecer comidas ligeras. Partimos dejando a Moré en el paseo, al genio en su botella de fantasía y al mar de este lado de la isla bajo el agua fría que cae del cielo.

miércoles, octubre 18, 2006

Aventuras y Desventuras,Camino a Cienfuegos...



Al rentar el auto en La Habana me dijeron que debería echar combustible especial, es decir aquel que se paga en moneda extrajera, pues el que se paga con moneda nacional es de menor calidad, tu ya sabes, carros modernos gasolina cara, de todos modos quien los renta son los turistas, y para los carros viejos que no valen ni una sonrisa para los turistas, pero son tan apreciados por los residentes, gasolina barata, para ayudarles un poco.


Sin darme cuenta el carro pedía auxilio por medio del odómetro, quien me avisaba de mi trágico error de no echar gasolina en Varadero, pensando que en todos los pueblos existían la gasolina especial, y con cierto apuro pedía a la "Virgen de Regla" que iluminara mi pesar y me tendiera una mano, para consuelo encontré en un pueblo grande la gasolina que tanto deseaba, así que para no complicarme la existencia ni la de mi acompañante decidimos llenar el tanque de gasolina y un poco mas.

Anduvimos perdidos, casi como quien que se pierde en una galaxia, pues la de los pueblos no tienen a simple vista el nombre para orientación del visitante, pues no solo los turistas viajamos también existen cubanos que pueden viajar. Siguiendo mi propio consejo decidí preguntar donde me encontraba y si estaba en el camino correcto hacia la Perla del Sur, y como siempre una sonrisa y una expresión facial relajante que dijeron que estaba en Jagüey Grande, que debería seguir hacia la autopista y que de seguro allí encontraba la señalización hacia Cienfuegos. Una de las otras ventajas de estar en Cuba, es que si pides ayuda te la ofrecen sin pedir nada a cambio en otros países latinos no puedes ni bajar el vidrio del auto por temor a que te roben o que con cierta indiferencia se alejen dejándote perdido o peor aun mal orientado. Aquí todos conocen las rutas, las distancias, en fin la orientación.


Siguiendo el camino que los cubanos me habían indicado, me encontré con un dilema pues existían dos vías y no sabia "pa’ donde ir", para mi suerte un auto con personas de alguna otra parte del mundo también se dirigían hacia aquellas tierras, pero para mayor seguridad habían subido a un mulato quien buscaba un rumbo nuevo. Para no perdernos más, los seguimos hasta poder ver la autopista.

En el camino mi vista se perdía entre la plantación de cítricos que escoltan la carretera, también había una diversidad de cultivo de hortalizas orgánicas, puedo decir que aunque no tienen para comer todos los días, se puede asegurar que lo poco que comen es sano y libre de contaminantes, pues que más contaminantes que el martirio de vivir en una isla sin derechos y sin tener la facilidad de emigrar con los sueños sin que estos se pierdan en el fondo azul. Estas plantaciones son cuidadas por los estudiantes de turno que desde hace años tienen que hacer la llamada escuela al campo, o en el campo, claro también están los propios campesinos y los que trabajan gratis "por un extraño placer".



Aquel auto guía se perdió en un pueblo mi imagino que para descansar, nosotros decidimos llegar a la autopista para apresurar el paso y llegar a nuestro destino. Al final de esta odisea encontramos la ansiada autopista, tan grande como el mar pero tan abandonada como la vida del cubano que no trabaja para el gobierno ni pertenece a ninguna organización comunista. Ahora el camino estaba abierto era solo cuestión de acelerar y girar a la derecha cuando alguna señal indicara que Cienfuegos estaba cerca.

Esta parte del trayecto fue mucho mas rápida casi a 90 km/h así que cerca de la una de la tarde ya estaba entrando a Cienfuegos y otra vez respire el aroma y el salitre del mar. De la maravilla del paisaje en la autopista no puedo hablar mucho pues se trata otra vez de lo mismo.



No te pierdas mangana el final del Viaje de Carlos y su regreso a La Habana....

martes, octubre 17, 2006

Viajando al Centro de la Isla.


Por estos dias como seguramente te habrás dado cuenta encaminamos nuestros pasos hacia la Perla del Sur Cienfuegos,y nos vamos otra vez de la mano de nuestro amigo Carlos de Guatemala. Disfruta con el artículo y conoce un poco más a la Ciudad de Cienfuegos esa que vio nacer al excelente músico que fue EL Beny Moré.


"La música entra por mis oídos, el sonero canta con la esperanza de una vida mejor mientras yo canto para que en mi viaje al centro de la isla específicamente a la ciudad de Cienfuegos en la provincia del mismo nombre, me sonriera de la misma manera que en mi venida a Varadero.

No tengo mapa, no tengo guía tan solo el cantar de Moré y un espíritu de aventura sin embargo esto no es como la novelas de los grandes escritores, esto es la vida real así que con mi acompañante decidí indagar sobre el camino a seguir en una de las tantas oficinas de turismo que existen en Varadero, espero que con suerte me orienten bien. La información recibida era tomar la vía de la izquierda en la entrada de Varadero atravesando Santa María y así pueblo tras pueblo hasta llegar a Jagüey Grande donde se podía tomar la autopista y de ahí pa' delante, como coser y cantar (cosa fácil).

Tomando el control del carro, mire hacia atrás por medio del retrovisor mientras abandonaba la exclusividad de la hermosa y excitante playa azul, para encaminarme a la Perla del Sur. El aroma perfectamente reconocible de la cercanía del mar fue quedando a la deriva y en su lugar comenzó a respirarse el olor a la vegetación característica de la campiña cubana.
Como en la mayoría de los países latinos y máxime aquellos que no están dispuestos a seguir la vía del desarrollo, la carretera se convierte en la peor pesadilla de cualquier piloto de autos, con carreteras de dos carriles, uno de ida y otro de vuelta y para ponerle un poco de picante, carreteras estrechas, con limite exagerado de velocidad.

Pero no importa como siempre he dicho estoy en Cuba y es mejor disfrutar de los pequeños detalles que no aparecen en las guías publicitarias, como decir que en todo el camino se tiene que acopiar un poco de paciencia porque siempre se encuentra con un transporte ya pasado de moda, aquellos carretones movidos por caballos o pequeños tractores que viene o van en su diario trabajar. Siendo una hermosa isla creo que es hora que los responsables le de un retoque de maquillaje pues el natural se esta desvaneciendo entre el polvo que cubre los rostros de los cubanos que para ir de ciudad en ciudad o tiene que pedir botella (hacer auto stop), caminar o esperar un transporte urbano que no siempre llega a la hora, si es que llega. ¡Y después no quieren reproches!

Todo esto se puede apreciar en cada pueblo pequeño que se tiene a la mano, que no tienen ni la altivez de la capital ni los recuerdos de ciudades construidas antes de la revolución, sin embargo su gente como siempre y sin confusiones sigue siendo la misma con ese tumbao y expresión genuina, haciéndome sentir en familia o mejor dicho un turista con suerte. No importa la pobreza en que viven, cuando la alegría se vive en el corazón, reflejándose en la sonrisa del niño a la espera en una liberación sin condiciones y sin rendir culto a un teniente que no conocen.

Continuaremos mannana con esta apasionante historia donde Carlos nos contará la segunda etapa de su viaje y que fue lo que le paso en la autopista de Cuba....???

lunes, octubre 09, 2006

"EL Beny un filme cubano de Éxito"


Jorge Luis Sánchez estuvo Once años con el guión escrito del filme sobre El Benny Moré y esperando por un productor que se interesara en el proyecto;pues como bién dice en la entrevista que le realizara la tv cubana,ningún productor sentía el deseo de arriesgar su dinero en un filme del que se pensaban que no tendría una trascendencia más allá de carácter nacional ,por otro lado era el primer filme de Sanchéz y el actor escogido Renny Arozarena no era un actor conocido por los cubanos y mucho menos una estrella de Hollywood.

Por fin pudo materializar su proyecto y este año el filme fue estrenado con gran aceptación por parte del público cubano ha sido uno de los más taquilleros en los últimos quince años en Cuba con más de medio millón de espectadores desde que se estrenara a mediados de julio,otro filme que también había tenido gran popularidad y que fue todo un éxito de taquilla en Cuba fue el filme Fresa y Chocolate en el 1994.

El Beny es un filme musical inspirado en la vida de uno de los artistas más populares en Cuba: Benny Moré (1919-1963) el Bárbaro del ritmo, un mito,una leyenda en Cuba, su director es el joven cubano Jorge Luis Sánchez para sorpresa de muchos y satisfacción de otros apuesta ahora por una candidatura al mejor filme extranjero en los premios Oscar de Hollywood.

Es posible que todavía no hayas escuchado acerca del filme El Beny pero ya ha ganado un premio en el Festival Internacional de cine de Locarno (Suiza) ,el premio "Boccalino", que entrega la crítica especializada independiente en el Festival y que le otorgó el premio este año precisamente a Renny Arozarena desconocido por todos, protagonista de El Benny.El jurado consideró que Arozarena mereció el premio por tratarse de "un gran actor, que ha dado color, pasión y aliento a un mito de la historia musical, regalándolo a la historia del cine".
Renny Arozarena no tiene parecido físico con el gran Sonero, y tuvo que adelgazar diez kilos y, además, aprender guitarra, piano, a tocar maracas, tambores y bailar.

El filme en cuestión trata sobre el artista que a través de la música y del baile hace delirar a las multitudes. Recién llegado de México donde consolidó su carrera a finales de los años cuarenta, Benny Moré es contratado por un político, para que ofrezca un bailable de matiz electoral. El desgaste de la traición le hace fracasar en su empeño de armar la añorada jazz band e incumple el contrato. Frustrado y bajo los excesos de alcohol y sexo, su vida se caotiza. Con no poco esfuerzo vuelve armar su banda y triunfa. Una venganza de viejos tiempos lo envuelven en un conflicto policial en Venezuela del que sale absuelto. Famoso y con dinero, reconstruye el viejo caserón familiar, obviando la advertencia de su abuelo de que encontrará la muerte quien impida que el caserón no se derrumbe solo. Los desenfrenos de otros tiempos derivan en una severa crisis hepática que lo pone al borde de la muerte, prohibiéndole el médico definitivamente el alcohol.

Contra todo pronóstico se recupera y reaparece en los principales cabaret y salones de Cuba. Una noche, en medio de un bailable, confiado por la aparente buena salud, viola la prohibición y se le acaba la vida como lo había soñado: Cae sobre el escenario, delante de su público, que pasa del delirio a la consternación".

Expreso mis felicitaciones al director,a los actores y a todo su equipo de trabajo pues llevar a cabo un proyecto en Cuba de esta talla cuesta muchísimo esfuerzo ,si todavía no conoces al Beny,el Bárbaro del Ritmo,su música,sus canciones pues entonces te aconsejo que pases por Amazón y veas los dicos que de el se difunden.

sábado, octubre 07, 2006

¿Varadero un Lugar sólo para el Turismo?

Hoy continúo con la tercera parte y final de los artículos acerca del viaje que hizo a la playa de Varadero(Carlos de Guatemala)amigo nuestro ,colaborador y admirador de cuba ...
"Eran casi las 3 menos cuarto de la tarde por lo que aun estaba a tiempo de conseguir el almuerzo en el restaurante para huespedes. Y asi fue, solo que a pesar de pagar por dicho almuerzo tuve la sensacion de que todos se pusieron de acuerdo y me brindaron lo que habia quedado. Bueno como fuera pude almorzar por un precio módico. Modico también era el precio de la Habitación que resulto bastante atractiva por cierto, con todas las comodidades, incluido un televisor con los canales a los cuales los cubanos no tienen acceso. Entonces podrias sentirte un ser superior en esa tierra, si olvidaras de donde vienes y quien eres.

Las playas que tan famosas son en libros e historias de turistas que han ido, las pude contemplar tan libre como el viento. Teniendo comida segura así como la seguridad de dormir comodamente sin ser molestado por esos pequeños seres que atacan de noche(mosquitos), disfrute como lo hace un niño con un caramelo. No puedo dejar de mencionar a tan graciosas bellezas cubanas, con esos cuerpos que tal parecieran las mismas diosas griegas. Me atrevo a asegurar que Dios quizo ofrecer el placer visual en estas arenas blancas en complicidad con el contorno del cuerpo humano. En toda la orilla de estas playas delicadas se pueden encontrar muchos hoteles, claro más costosos que Villa La Mar, pero con la diferencia que son todo incluido, asi que no me quedó mas que comprar mis bebidas por mi cuenta.

La tarde empieza a caer, el reflejo del sol se confunde con las calmadas olas del mar. Las playas empiezan a dejar de ser el centro de atención y yo me he quedado sentado en la arena disfrutando de una tranquilidad genuina, bueno, no tan solo pues cerca de mi hay un grupo de cubanos jugando voli – ball, quienes me recordaron que acá también existen lugares donde se puede disfrutar de noche. Varadero aunque se encuentra en Cuba no tiene las características de cualquier pueblo cubano, pues lo han convertido en un lugarcito exclusivo para turistas, y como si no, si la moneda extranjera es más eficaz que la nacional. Esta pequeña diferencia la hace caer en un caos, es muy dificil encontrar un lugar que me haga sentir en la Cuba que conoci en La Habana, asi que despues de dar varias vueltas para encontrar un lugar agradable, pues tampoco hay señalizaciones ni guias, encontre lo que buscaba. Al entrar se percibe diferencia, la mayor parte o mejor dicho el 100% de los asistentes son extranjeros, “tu ya sabes”, europeos, latinos, estadounidenses, hasta asiáticos, lo único cubano son los grupos y la animación y claro la compañía que llevaba. Aunque no existe nadie que te invite a mover tus caderas al ritmo de su tumbao, el sonido melodioso y el sabor que emana de cualquier cubano te hace poner de pie y mover el esqueleto. Con las bebidas incluidas en el precio de entrada y el entusiasmo de la animación salí satisfecho de aquel lugar y con ganas de dormir en los brazos de la brisa del mar. Mañana amanecerá y volveré a navegar entre las sabanas del ocèano, dejando todo al olvido, queriendo ser rey.

Durante el día hay infinidad de opciones, alquilé una moto y seguí la via recta que atraviesa toda la península. Existen lugares donde se puede convivir con delfines, también cortas travesias hacia los pequeños cayos que circundan la península, buceo, etc., todo lo que los turistas pueden pagar. Las graciosas colonias de corales muestran la diversidad de peces que la habitan, esto se puede ver si no se sabe bucear, en un barco submarino que conduce hacia estos lugares.

Durante mi viaje de venida escuche una canción de Beny More sobre una provincia que se encuentra lejos de Varadaro, “... Cienfuegos es la ciudad que más me gusta a mi...”, y como es hora de marchar, dirigiré mi camino hacia ese lugar, y como siempre, al lado del cubanismo y del viento que es el único residente que corre libre sin temor a lo que su canto pueda decir."

viernes, octubre 06, 2006

"Cuando a Varadero llegué...."

Cuando a Varadero llegué es el título de nuestro artículo de hoy,recordándo una de las canciones que inmortalizara El Beny Moré,el gran sonero de Cuba.

Retomando el camino( para llegar a Varadero) se pasa por una ciudad a la que llaman la Atenas de Cuba, al principio parece una ciudad en abandono, por allí el tiempo no quiso seguir su libre decursar y se observan construcciones antiguas y la escases de pintura en ellas indica como que nunca más fueron retocadas desde su inauguración, pero poco a poco se observan personas con el mismo carisma que en La Habana; los puentes que la hacen ser llamativa atraviesan los rios que bañan su bahía, su nombre Matanzas. Aunque no tiene la altivez de la capital, el delicado aroma de su historia la hace ser parte de una Cuba que lucha para sobrevivir y formar el cuerpo del repertorio de una galeria de arte fotográfico.

Recuerdo que al salir de La Habana alguien me dijo que no recibiera el boleto del peaje que debo pagar para entrar a Varadero, que tan solo me alejara, como se alejó el balsero que se marchó llevándose recuerdos de una vida desde esta pequeña península. La razón no la sé, o quizás sí, pero mejor deba callar para dar a la vida del cubano que me cobró, un segundo de luz. Después de hora y media de viaje, he llegado a Varadero y me siento dichoso de ver tan hermosas playas de agua clara y arena de oro. Sus calles son tan extrañas que invitan a caminar por ellas o alquilar una bicicleta y deleitarse con el cubano residente, pues es necesario contar que no todos los cubanos pueden entrar, y mucho menos disfrutar de algo que por derecho les pertenece.

Pero una vez en Varadero he visto muchas contradicciones . Los cubanos que trabajan para las instituciones turísticas no parecen ser los mismo de a pie. Lo primero que hice al bajar del carro fue dirigirme a una de las oficinas de Cubatur. La oficina parecia un lugar desabitado pues nadie salía a mi encuentro, finalmente un oficial de seguridad, me informa con cierto desgano que la empleada, tomaba "su hora de almuerzo". Fue entonces que recorde la famosa frase de Beny More “cuando a Varadero llegue senti la felicidad ...” y decidi disfrutar del sol, el agua y la arena pues en última instancia a eso habáa ido y así daba suficiente tiempo para que la empleada tomara sus sagrados alimentos.

Una hora después la historia se repetía y la empleada seguia almorzando, esta vez la espere hasta que al fin el lento contoneo y la satisfaccion reflejada en el rostro de una pequeña personita que encaminaba sus pasos a Cubatur me indicaban que al fin tendría el placer de conocer a la empleada y así fué. Sin embargo no todo fue como esperaba...

Después de hacer algunas llamadas me recomendó, que fuera personalmente al hotel Villa La mar que habian habitaciones disponibles, pero que ella no podía hacer la reservación. Algo raro pasaba...¿No era ella la persona indicada de la agencia Cubatur en Varadero para hacer reservaciones de hoteles, tours, buses etc?, bueno una vez más recordé ... cuando a Varadero llegue mi alma tuvo paz!!?? ... y me fui directo al hotel. Alli finalmente pude hacerme de la habitación.
continúa...

jueves, octubre 05, 2006

Viajando hacia Varadero

Ayer en la noche disfrute el sabor nocturno de La Habana, hoy mi cuerpo tendrá frente a frente las densas y cristalinas aguas de Varadero,la más famosa de las playas cubanas.

Un calor ardiente entra por mis sabanas, el calor de verano es quien llama a mi puerta invitándome a disfrutar la calma del mar del caribe. En mi equipaje llevo lo necesario, un traje de baño, bronceador, y unas inmensas ganas de bañarme en la aguas de Varadero bajo los rayos del sol, sintiendo como las aguas cristalinas acarician mi cuerpo.

Varadero es un lugar de ensueño. Está localizado en la provincia de Matanzas, a unos 150 km al este de La Habana. Como ya había dicho antes para visitar estos lugares es necesario ir en tour y puedes encontrar uno de tu conveniencia en cualquier hotel de lo contrario puedes rentar un auto y aventurate a recorrer por tí sólo las carreteras de la caribeña isla. Por mi parte he decidido hacer caso a mi pasión por la aventura y he "rentado un auto económico", no sin antes pasar penas debido a que en temporada alta es muy difícil encontrar un auto de alquiler y mas si es económico, claro que si se tienen conocidos cubanos todo es posible.

Si se es primera vez que se visita el país, es de vital importancia adquirir un mapa para conocer las vías más rápidas, aunque la verdad no hay mayor placer que conocer estas vías tras una agradable charla con el propio cubanismo, que siempre está dispuesto a ayudar y ofrecer de postre ciertos modismos, en cada pueblo o parte de la carretera mientras esperan en colectivo (la guagua) o a algún buen samaritano que los pueda llevar a un rumbo indefinido.

No hay como conducir en carreteras cubanas, o sí, ya que en ellas están controlados todos límites de velocidad, un poco exagerado por cierto pues un auto no puede ir a más de 100 km por hora, además de que a cada kilómetro se pueden encontrar patrullas que no vacilan en pararnos el carro si se excede el límite, cosa que se puede prevenir formando parte de cierta comunicación que existe entre los conductores, que como siempre dejan burlado a quien pretenda controlar la libertad humana.

Los paisajes caribeños que se pueden divisar el horizonte son tan genuinos como el son y tan excitantes como la salsa, ritmos caribeños que toman vida detrás de los sueños frustados de los cubanos. Las carreteras forman parte de mi corta travesía, aunque como todo en este mundo, los paisajes dejan a un lado las maravillas naturales y nos ponen a simple vista los lugares donde el oro negro se prefiere limitando nuestros ojos y tan solo nos queda observar el paisaje virgen del mar que rodea la carretera.

Me he dado un tiempo para descansar, tomar el aire fresco y tranquilizar mis emociones allí en un lugarcito situado en el puente de Bacunayagua. Además de tomar una excelente Piña Colada, se pueden comprar artesanías, o algo de comer, o sencillamente acercarse al mirador donde se puede divisar el azul del mar que se alínea con el azul del cielo, mientras se escucha la música de un conjunto cubano que hace alborotar la sangre de los turistas y no dudan en echarse un buen bailao.

También podríamos hacer un alto en el camino para comprarle a los “guajiros” blancos y rubios, (si porque en Cuba no todo es folklor Afrocubano y contrario a lo que todos piensan la mayor parte de la poblacion es de raza blanca o mestiza ), los productos naturales caribeños que venden y asi saciar el hambre. Después de todo, a Cuba se viene a disfrutar del cubanismo dejando atrás la agitada monotonía del trabajo capitalista.

Artículo escrito por nuestro colaborador Carlos:
frosal21(at)yahoo.com